Hotel con encanto, de ambiente tranquilo (habitaciones insonorizadas) y familiar. La autenticidad de los sabores locales y la cocina gastronómica de su restaurante le dan ganas de volver. En el bar salón, perfecto para un momento de relajación, disfrute, entre otras cosas, de un whisky de malta elegido de entre los cien seleccionados para usted. Aparcamiento cerrado a su disposición.
Ubicado en el corazón de la ciudad, junto al río.
Las habitaciones disponen de televisión con canales por satélite y Wi-Fi.