
Hace ya algunos meses que llegó a las librerías el famoso
Libro Guinness de los Récords, editado por Planeta. Esta estrambótica guía que recopila anualmente las marcas mundiales más insólitas, tiene un apartado para los alojamientos en el que se pueden encontrar registrados inauditos
hoteles de récord.
A continuación te reseñamos
los más destacados; verás que ya dedicamos un
post en este
blog a alguno que otro.
El más antiguo
Era signo de cortesía empezar por el venerable anciano. Se trata del
Nisiyama Onsen Keiunkan, que funciona en Japón como balneario de aguas termales. El dato interesante y asombroso es que fue inaugurado en el
siglo VIII, en la misma época en que los musulmanes conquistaban la Península Ibérica, les detenía Carlos Martel en Poitiers, reinaba Carlomagno y se convocaba el Concilio de Nicea. Ahí es nada, aunque no resulta tan raro en Japón, donde el hotel
Hoshi Ryokan sólo tiene 13 años menos.
El más pequeño
Frente a los enormes
resorts que brotan como setas en los destinos de
vacaciones perviven establecimientos familiares, algunos de ellos
minúsculos. La palma se la lleva el
Eh'häusl de Amberg (Alemania) con sólo 53 metros cuadrados y encajonado entre dos grandes bloques arquitectónicos. Su aforo es para
un huésped.
El más grande
Como contraposición, la unión del
Venetian Resort Hotel Casino y
The Palazzo junto con el centro de convenciones
Sands Expo permite ofrecer al cliente nada menos que 7.017 habitaciones, 17 restaurantes temáticos, una sede local del Museo Guggenheim Hermitage y otra del Madam Tussaud's, además de estar atravesado por un canal tipo Venecia por el que navegan góndolas. Algo así sólo puede estar en un sitio:
Las Vegas (EEUU).
El más alto
Dubai (Emiratos Árabes Unidos) tiene el rascacielos más alto dedicado exclusivamente a hotel, abierto a finales de 2012. Se trata del
JW Marriott Marquis, formado por dos torres por cuyos 335 metros se reparten 77 plantas.
El situado a mayor altitud
El matiz diferenciador respecto al anterior está en la ubicación. Llamándose
Everest View ya te imaginarás que se halla en Nepal, cerca del emblemático ochomil pero a una altitud algo más segura: 3.962 metros.
El primero bajo el agua
Otro nombre de referencia, en este caso al escritor Julio Verne. El
Jule's Undersea Lodge fue el primer hotel submarino, en realidad un laboratorio oceanográfico reconvertido en 1986. Se halla a 6,4 metros de profundidad en Florida (EEUU) y únicamente puedes entrar y salir
buceando. Hablamos de él en su día.
El primero hecho de arena
Otro contraste. Frente al subacuático anterior, en la playa de Weymouth (Reino Unido) se levantó el primer hotel construido con
arena, para lo que se usaron 600 hectáreas de ella. Fue en 2008 y un buen un ejemplo de arquitectura efímera porque ya no existe, claro.
El mayor hecho de hielo
Seguimos contrastando. El
Icehotel de Jukkasjärvi (Suecia) es una villa compuesta por centenar y medio de
iglús que se deshacen al llegar el buen tiempo y se reconstruyen en invierno. La experiencia de alojarse allí pone los pelos de punta, literalmente.
La habitación más cara
Si quieres pasar una noche en la
Royal Penthouse del
President Wilson, en Ginebra (Suiza), tendrás que desembolsar
48.000 euros. Eso sí, dispondrás de una docena de dormitorios y otros tantos cuartos de baño, una terraza de 1.680 metros cuadrados con vistas al lago leman, un piano de cola, un fitness center y ascensor privado repartidos por toda una planta -la última- en exclusiva.
El mayor vestíbulo
Está en el
Hyatt Regency de San Francisco (EEUU). Para atravesarlo deberás recorrer sus 107 metros de largo, medidas que se agigantan más con el ancho (49 metros) y, sobre todo, el alto (52 metros).