
Mallorca es mucho más que un destino de sol y playa, hay verdaderos tesoros por descubrir. En el interior de la isla encontrarás verdaderas joyas que no te dejarán indiferente. Por ello, en esta entrada encontrarás algunos de los pueblos de Mallorca más bonitos de la isla, ¿Nos acompañas en este recorrido?
Valldemossa es un pueblo situado en la Serra de Tramuntana que se encuentra escondido entre las montañas. Rodeado de bosques, su encanto reside en sus empedradas y pintorescas calles. Chopin se enamoró de este pueblo y no es para menos. Vivió en La Cartuja, el gran atractivo turístico de esta localidad. Las coloridas flores en las ventanas, la belleza del paisaje y la tranquilidad hacen de Valldemossa un lugar mágico.
Deià es otro de los enclaves privilegiados de la Serra de Tramuntana. Este maravilloso pueblo cuenta con unas impresionantes vistas al mar y a la montaña, ideal para disfrutar de una de las puestas de sol más bonitas de la isla. Piérdete por sus singulares calles, talleres artesanos, galerías de arte o fincas con gran historia.
Un lugar idílico que, sin duda, no puedes perderte.
Sóller esconde entre valles y montes verdaderas joyas arquitectónicas. Conocido como el “valle de los naranjos”, en este municipio encontrarás edificios modernistas, casas señoriales, el museo Can Prunera o la iglesia San Bartomeu.
Para llegar a Sóller, puedes hacerlo a través de un ferrocarril con vagones de madera que conecta Palma con el pueblo. Durante el recorrido puedes admirar los mejores parajes de la isla. También puedes coger el tranvía que conecta con el Puerto.
También en el corazón de la Sierra de Tramuntana se encuentra Fornalutx. Las calles adoquinadas son las protagonistas de este encantador pueblo. No apto para perezosos, ya que todas vías son empinadas, Fornalutx es un rincón con aroma y esencia medieval.
Déjate llevar, siéntate en un bar a tomar algo y disfruta de la Mallorca más auténtica.
Banyalbufar es otro de nuestros pueblos de Mallorca favoritos. Emplazado entre montañas, observarás como va formando escalones dedicado al cultivo de vino.
Además de callejea por el centro del pueblo, tienes que dirigirte a la Torre de ses Ànimes. Allí podrás contemplar la panorámica de toda la costa.
No puedes irte del pueblo sin probar su vino. Disfruta de la auténtica cultura mallorquina.
Estos son algunas de las villas con más encanto de Mallorca. ¿Te las vas a perder?